23 Junio 2015
 

Durante la jornada inicial de presentación de la European Ecommerce Conference (EEC) de finales de 2014 se repasaron las tendencias más importantes para la adaptación de las empresas a la nueva economía digital. “No se trata de una alternativa, sino una necesidad. Sólo SOBREVIVIRÁN las empresas que se adapten y se transformen DIGITALMENTE”, señaló Elena Gómez del Pozuelo, presidenta de la Asociación Española de la Economía Digital 

¿Qué entendemos por economía digital? 

La economía digital inicia su desarrollo a partir de la economía del conocimiento, que utiliza como materia prima los datos, la información o el conocimiento. Actualmente se encuentra en su fase inicial y su desarrollo se apoya en las nuevas potencialidades de internet aplicadas a los negocios y las tecnologías emergentes de cada momento. Su efecto más importante será la trasformación digital de los sectores tradicionales de servicios e industriales de carácter trasversal, que dará lugar a la aparición de productos híbridos físico-virtuales concebidos para mercados globalizados y clientes con más poder de decisión. 

Las tendencias del futuro 

La incertidumbre marca un panorama en constante cambio, donde es vital la capacidad de las empresas para adaptarse y resolver problemas. En este marco, no hay que dejar a un lado las  oportunidades y amanezas de la Chinanización como estrategia de expansión, según el informe “30 ideas para el año 2030”.

Históricamente ha sido más fácil competir que colaborar. Hoy en día la colaboración y la co-creación se ven impulsadas por herramientas digitales y por perfiles, habilidades y  talentos más “Co-“que están generado nuevos modelos de negocio. Esta tendencia colaborativa junto a ciudadanos globales conectados y siempre activos, que necesitan compartir información, nos lleva a sacrificar y valorar temas como el anonimato, la transparencia y la privacidad, y a acuñar nuevos términos como “MobileEverything”, que nace como respuesta y transformación de la web que pasa a ser un apoyo al móvil.

Nuestra sociedad vive una época en la que no prima ser propietarios de cosas, sino que basta con disfrutarlas, atendiendo a tendencias de consumo responsable, reducción del poder adquisitivo de la clase media,  marcas blancas o consumo de 2ª mano. En este foco marca tendencia la des-intermediación, por la reducción de costes que conlleva, así como el autoempleo, por la transformación de “empleados a profesionales” y de “empleo a oportunidades”. La filosofía “Automaker” y las oportunidades de financiación del Crowdsourcing y Crowfounding se posicionan como fuentes alternativas de financiación, frente a las tradicionales.

El IoT Internet Of Things y los Wearables despliegan un futuro prometedor, previendo que en el año 2020 cada persona podría llegar a tener hasta diez dispositivos conectados a internet. En este sentido, los conceptos SmartCity, e-Health, e-education, e-Mobility, entre otros, presentan una necesidad y una oportunidad para emprendedores y startups, de la mano de la especialización y el talento digital. Las ciudades inteligentes y multiculturales, la revolución en el sistema y las metodologías educativas, junto con la disrupción en sectores como el automóvil o la salud nos lleva a pensar que aún hoy en día la tecnología avanza a mayor velocidad que nuestra capacidad de averiguar cómo utilizarlas con sentido.

Por último, mientras aumenta la necesidad de hacer más cosas en menos tiempo, sólo hacerlas más simples permitirá lograrlo y, por tanto, la simplicidad se convertirá en un gran valor añadido para cualquier producto o servicio: ”don’t make me think”