16 Septiembre 2015
 

El artículo 4.1 de la Ley 17/2001, del 7 de diciembre, dedicado al concepto marca refleja que una marca es “todo signo susceptible de representación gráfica que sirva para distinguir en el mercado los productos o servicios de una empresa, de los de otras”. Es uno de los principales activos de una empresa, y por tanto debe estar protegido.

Entre esos posibles “signos” tendríamos:

  • Las palabras o combinaciones de palabras, incluidas las que sirven para identificar a las personas: Marcas Denominativas
  • Las imágenes, figuras, símbolos y dibujos: Marcas Gráficas
  • Las letras, las cifras y sus combinaciones: Marcas Mixtas o Figurativas
  • Las formas tridimensionales entre las que se incluyen los envoltorios, los envases y la forma del producto o de su presentación: Marcas Tridimensionales
  • Los sonoros: Marcas Sonoras
  • Cualquier combinación de los signos que, con carácter enunciativo, se mencionan en los apartados anteriores.

Las marcas se pueden agrupar en tres tipologías según su ámbito de protección:

  1. Nacional: se concede, tras un procedimiento administrativo regulado por la Ley 17/2001, de Marcas y administrado por la OEPM, Oficina Española de Patentes y Marcas, para su utilización exclusiva en el tráfico económico español durante plazos de diez años, renovables indefinidamente.
  2. Comunitaria: regulada por el Reglamento Comunitario 207/2009 de la Marca Comunitaria, una vez concedida, durante un plazo de 10 años, permite al titular su uso exclusivo y excluyente en el conjunto de los 28 países de la Unión Europea.
  3. Internacional: La característica de la marca internacional radica en el procedimiento. Existen dos opciones 
  • Solicitar ante la Oficina de Registro de cada país, la protección de sus productos o servicios, mediante una marca nacional de ese país.
  • Solicitar una marca internacional si el/los país/es en el/los que está interesado forman parte del llamado Sistema de Madrid. Mediante una sola solicitud a la oficina nacional, facilita al titular de la marca su protección en numerosas jurisdicciones. Dicha oficina es, en el caso español, la Oficina Española de Patentes y Marcas. 

Para proteger una marca tenemos dos vías; a través de una agencia de propiedad industrial, o bien uno mismo. Pasos a seguir:

  • Comprobar que no hay ninguna otra similar que esté ya registrada. 
  • Solicitar el registro de marca. En formato papel, pagando las tasas correspondientes y rellenando el formulario que debe presentar en la OEPM u oficina auxiliar. Electrónicamente, de manera telemática.
  • Uso de la marca, para evitar su caducidad por falta de uso, así como renovar la marca, si pretende seguir utilizándose con carácter exclusivo y excluyente.

Enlaces de interés:

Oficina de Armonización del Mercado Interior

Ley 17, 2001, de Marcas

TMView

Opciones de búsqueda de marcas de la OEPM