30 Noviembre 2015
 

Según el Libro Blanco de las Smart Cities, se prevé que en el 2050 un 70% de la población mundial vivirá en ciudades, lo que supone que en las siguientes décadas los núcleos urbanos tendrán que afrontar un número creciente de problemas ligados a este hecho, como el abastecimiento energético, las emisiones de CO2, la planificación del tráfico, la provisión de bienes y materias primas, la prestación de servicios sanitarios, y la seguridad.

¿Smart City?

Se trata del nuevo modelo de ciudad en la que se suman administraciones públicas con objetivos de desarrollo de nuevos y mejores servicios; ciudadanos, como apuesta determinante de dicho desarrollo; eficiencia energética y sostenibilidad, con objetivos de optimizar la relación del entorno y sus recursos naturales; y las TIC, tecnologías de la información y las comunicaciones, como vehículo y herramienta facilitadora para la provisión de servicios.

Las smart cities aprovechan todo el potencial de los avances tecnológicos para ahorrar costes siendo más eficientes, proveer nuevos servicios económicos y sociales, reducir su huella ambiental, estimular la innovación local y avanzar hacia nuevas formas de gobierno más transparentes y participativas.

Resumiendo, una Smart City, o ciudad inteligente, se puede describir como aquella ciudad que aplica las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) con el objetivo de proveerla de una infraestructura que garantice:

  • un desarrollo sostenible
  • un incremento de la calidad de vida de los ciudadanos
  • una mayor eficacia de los recursos disponibles
  • una participación ciudadana activa

En la práctica, una smart city es una ciudad comprometida con su entorno, tanto desde el punto de vista medioambiental como en lo relativo a los elementos culturales e históricos, con elementos arquitectónicos de vanguardia, y donde las infraestructuras están dotadas de las soluciones tecnológicas avanzadas para facilitar la interacción del ciudadano con los elementos urbanos, haciendo su vida más fácil. Por tanto, es imprescindible tener desde el principio una visión holística de todas las necesidades de la ciudad y por lo tanto, de todo lo que se puede ofrecer en este contexto.

¿Ámbitos de una Smart City?

Estos son algunos de los ámbitos en los que se puede intervenir para construir la ciudad inteligente, mediante la recogida de datos a través de sensores, automatización, centralización y monitorización de los mismos:

  • gobierno y administración pública
  • medio ambiente (agua y residuos)
  • salud
  • energía 
  • movilidad
  • economía y negocios
  • habitabilidad (viviendas, edificios y calidad de vida)

Ejemplos de iniciativas

  • Alumbrado público LED
  • Transporte público eléctrico
  • Wifi público de acceso gratuito
  • Servicios de Administración Electrónica
  • Gestión de residuos y del tráfico vía sensorización
  • Gestión óptima y eficiente del riego de parques públicos, a través de sistemas inteligentes de riego
  • Domótica
  • Gestión inteligente del parking en zonas públicas

Páginas de interés:

Smart city EXPO World Congress

Libro Blanco de las Smart Cities

Telefónica Business Solutions

EndesaEduca