25 Enero 2016
 

Según diversos expertos el Big Data será el principal responsable de la transformación digital en los negocios y en nuestra vida personal, pero… ¿qué es Big Data?

La UIT Unión Internacional de Telecomunicaciones, organismo dependiente de la ONU, ha aprobado recientemente la UIT-T Y.3600 “Grandes Volúmenes de datos, requisitos y capacidades basados en la computación en la nube”. En ella, se establece la definición de Big Data como “un modelo para hacer posible la recopilación, el almacenamiento, la gestión, el análisis y la visualización, potencialmente en condiciones de tiempo real, de grandes conjuntos de datos con características heterogéneas”. El Big Data en definitiva, en base a un tratamiento de datos adecuado, nos da poder, ventajas y beneficios para aumentar el rendimiento en las personas y organizaciones, con un bajo porcentaje de equivocación en la toma de decisiones. 

Eva Rimbau, profesora de la UOC, explica de forma ilustrativa cómo afectará el tratamiento de los grandes volúmenes de datos a nuestra carrera y desempeño profesional con estos ejemplos:  “Un análisis de tus emails de los últimos seis meses confirmará que debes tomar un curso online sobre redacción sin discriminación por género”, al igual que “una revisión de los datos sobre las reuniones que constan en tu calendario puede decir que pasas demasiado tiempo con tus subordinados directos y no tanto en proyectos o en reuniones con otras personas de dentro y fuera de la organización”.

 ¿Qué se está haciendo ya?

La tecnología ya permite gestionar y analizar en tiempo real grandes cantidades de datos provenientes de distintas fuentes. Así, por ejemplo, algunos supermercados controlan en tiempo real el estado de sus ventas individualizadas por productos, para compararlos con sus existencias, llegando incluso a modificar las rutas de suministro de sus camiones sobre la marcha, para atender a un determinado centro en el que hay una gran demanda del producto concreto o, en otros casos, variar el precio de venta de productos perecederos si se detecta que hay poco consumo en un día en el que hay programada la llegada de mas stock.

En el sector vitivinícola español destaca la apuesta de la bodega Pago de Carraovejas, en Peñafiel. Mediante el uso de bolígrafos digitales señalan los datos que permiten una toma de decisiones más rápidas, por ejemplo, en el conteo de la uva. Además los satélites que realizan fotografías en el terreno  han dejado paso a drones o vehículos aéreos no tripulados que controlan aspectos como los suelos, la variabilidad del viñedo según las parcelas, o la densidad de vegetación. El tratamiento de los datos obtenidos, junto con otras actuaciones, les ha permitido ganar en sostenibilidad, agilidad en la definición de estrategias y la obtención de un producto mejorado que está obteniendo reconocimientos en todos los ámbitos. 

Globalia, por su parte, dispone de un sistema tecnológico que le permite cambiar de manera automática los precios de reservas de habitaciones en sus hoteles en función de variables preestablecidas en la compañía. Así, puede ofrecer diferentes precios en función de si, por ejemplo, le interesa primar margen o volumen.

Big Data en cifras

Se prevé que el Big Data aporte a la economía europea 206.000 millones de euros en 2020, lo que supondría un incremento del 1,9% del PIB, según un estudio de Microsoft. Por su parte, la consultora Gartner estima que 4,4 millones de profesionales en todo el mundo trabajan en el campo del Big Data y que el científico de datos será uno de los profesionales tecnológicos con más futuro. La firma de inteligencia de mercado IDC estima que las empresas invertirán 48.600 millones de dólares en Big Data en 2019

¿Qué nos espera en 2016?

La industria manufacturera será una de las siguientes en adoptar el Big Data de forma masiva. Las fábricas inteligentes, con todos los componentes conectados entre sí para optimizar los recursos, serán protagonistas en 2016.

La Inteligencia Artificial va a comenzar a atraparnos porque vamos a empezar a añadir otro “sentido” a nuestros sistemas de Big Data, lo que permitirá nuevos tipos de inteligencia que van a crear más innovación en sentido descendente. Por ejemplo, la suma de sensores de presión peatonales en intersecciones muy transitadas podría permitir a los semáforos inteligentes que no interrumpan el tráfico innecesariamente (Smart city). La representación visual de los sistemas de arquitectura de datos y de los procesos de negocio dentro de las empresas se lo pondrá mucho más fácil a los trabajadores a la hora de detectar y comprender patrones, y también de localizar incidentes.

Todo un mundo nuevo que nos absorberá sin darnos cuenta…

Enlaces de interés

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